25/11/11

Slavephones

Desde hace más de un año, de mi grupo de amigos más cercanos, soy la única con lo que se llama un smartphone y su correspondiente plan de datos. Concretamente, como muchos ya sabéis, una Blackberry de la cual estoy completamente enamorada.

Sufro de esa pequeña necesidad de llevarla encima siempre y vuelvo loco a todo aquel que está conmigo con sus innumerables soniditos por la llegada de mails, twitters, notificaciones de facebook.... Porque como yo ya estoy acostumbrada, primero que no me molestan y segundo, porque les doy la importancia que les quiero dar. Es decir, hay veces que lo miro al momento, y a veces, lo dejo estar horas. Pero porque es mi blackberry y me la follo cuando quiero. Pero esto me ha causado más de un problema.

Ya que yo disponía de este servicio, mis amigos se acostumbraron a que en lugar de llamarme o enviarme SMS como a la vieja usanza, me enviaban mensajes a través facebook. Y me parece muy bien, ya que la pela es la pela y no estamos para enviar 20 mensajes cada vez que queremos ir a cenar, cosa que en vacaciones ocurre cada día. El problema era cuando no lo veía al momento y no contestaba al minuto. Porque como ellos tienen la imagen de mi de estar pendiente del teléfono, piensan que siempre lo miro y corro a ver qué coño me están enviando. Pues no señores, NO. Al igual que a veces no oyes que te llaman al móvil, o la llegada de SMS, yo tampoco oigo siempre mi móvil ni quiero oírlo.

El móvil lo tengo para que cuando YO quiera pueda leer mi correo dónde quiera y cuándo quiera. NO para estar localizada 100% 24/7. A la única que se lo permito, es a mi madre, que como buena mallorquina lleva en la sangre el "passar pena", pero con ella aún no han llegado las nuevas tecnologías, y el SMS manda.

Así que al próximo que se queje de que paso de él/ella porque me envió algo por facebook y no le dije nada, le voy a invitar amablemente que se vaya a tomar... una tila. Que el móvil ha de ser una ayuda, no una atadura.

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