Cuando hoy he comprado el billete, de repente me he dado cuenta que ¡no me queda nada! Sí, estoy hablando de mi Erasmus. Vértigo, sudores, impresión, agobio, es lo que siento ahora mismo. ¿Porque quién me manda a mi a irme medio año a un país del que no hablo el idioma (pero sorprendentemente, ropa y champús sí sé comprar)? Y lo tranquilita que estaría yo quedándome en casa... Pero no, me voy.
Siempre he sido muy viajera, y digo yo que algo ha de quedar de esa niña de 17 años que se fue dos semanas a casa de una china en Brooklyn. No le tengo miedo al Erasmus. Quiero conocer un montón de gente nueva, que a los de Mallorca, pues... ¡os tengo muy vistos! Aunque este verano ha sido de los mejores, desde hace mucho, y me he dado cuenta de lo mucho que voy a echar a mis AMIGOS. Sí, esos amigos que se escriben con mayúscula.
Pero cada vez que lo pienso, es ¡uf, uf, uf! Será la primera vez que viva sola sola, y esa idea me emociona y aterra a la vez. Soy un poco egoísta, y por fin podré tener MI comida, MIS cosas del baño y MI cuarto que nadie me obligará a recoger (miedito aquí,¿eh?). Pero me las tendré que apañar yo solita todo, y cuando esté enfermita y mal sofrida como decimos aquí, ¿quién me mirará la garganta? ¿Quién me despertará cuando después de horas de dar vueltas en la cama, para decirme si estoy bien? ¿Y traerá zumito a la cama? Porque una cosa es seguro, enferma me pondré. Así que ya estoy montando un botiquín de ibuprofeno y amoxicilina, para combatir mis anginas que son mi (único) punto débil. Mi kriptonita... Pero todo eso son conjeturas, porque aún no tengo casa, ni habitación ni dónde caerme muerta.
Otra cosa que me aterra es el tiempo. Yo, que si llueve no salgo de casa. Que camino en invierno a la velocidad luz para no sentir el frío. Que mi colección de pañuelos iguala a la de vaqueros. Esa misma, se va a uno de los lugares más lluviosos de Alemania en el que es normal que nieve y llegar a temperaturas bajo cero. Es aquí donde tendrá que salir mi sangre soriana, esa misma con la que he aguantado -20º por la noche y llevado medias y vestido (¡ojo!, no leotardos) por ser Navidad aún nevando. Aunque eso sí, como yo soy de aprovechar oportunidades (creo que es lo que mejor se me da) me acompañarán un par de botas Hunter, que una tiene un estilo que mantener y no estoy hecha para los chaquetones Michelín y botas de montaña para la ciudad.
Con todo esto, parece que me quejo por vicio, pero hay que verse en la situación... Además, que me dejo para mi lo peor, que tampoco quiero ser una llorica. Seguiremos informando.
La noche que compré el billete de avión... me mareaba, literalmente! Pero vamos a sobrevivir, y a supervivir! En fin, saldremos de ésta con un puñado gigante de anécdotas, muy felices, y con la cabeza bien alta :)
ResponderSuprimirJo que sí Alicia! Si lo difícil será luego volver :D
ResponderSuprimirLo vas a pasar genial... y como dices, lo difícil será volver y acostumbrarte a tu vida de antes :-D
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