21/07/10

Paliza

Ayer me dieron una buena paliza. Y lo peor es que fue pagando. No os fiéis de un señor que vaya diciendo "soy fisio", creyéndote así que va a solucionar tu espalda rota. No. Pero empecemos por el principio.

Yo tengo complejo de Mary Poppins, que aparte de ser prácticamente perfecta en todo, tiene un bolso tan lleno que le cabe el armario de Paris Hilton. Venga a cargar, venga a cargar (un día tendría haber hecho el meme de "qué llevo en el bolso" y os hubierais sorprendido, palabra) hasta que al final mi hombro dijo ¡basta! Por suerte acabé las clases y cambié el bolso por uno pequeño en el que cabe lo justo. Pero el daño ya estaba hecho. Así que me fui al fisio de mis padres. Que a decir verdad creo que es osteópata pero no quiero entrar en polémicas. Si va bien, va bien y punto.

Situémonos: yo tumbada en la camilla. Me pone recta y me dice "tienes la cadera torcida", me pone de perfil, me hace poner una postura y... ¡se me sienta encima! Todo el cuerpo: ¡catacrack! Ale, otra vez de espaldas. "Ahora está recta". "Ahora la espalda" y se va apoyando de una manera que me cruje cuatro cervicales. A partir de ese momento yo ya estaba como nueva. Pero ahora venía lo peor. De repente tuve consciencia de todos los huesos y músculos de mi cuerpo. Y lo peor de todo, de unas pelotitas repartidas por mi hombro y a la mitad de espalda que eran puro dolor. Cada vez que encontraba una nueva bola, con ella que se ensañaba. Masajeándolas como si fueran blandiblú. A mitad de sesión me dice, "si te hago daño, dímelo", "¿ahora, cabrón?", pensé. Pero daba igual. La bolas ya estaban desapareciendo, así que aguanté como una machota.

El señor acabó y le di el relevo a mi padre. Al llegar a casa, tenía la sensación de tener una agujetas infernales y todavía me duele, aunque sé que es normal. Al llegar mi padre me echó la bronca porque el fisio dijo que yo estaba muy mal y eso era por no hacer deporte. Habló el deportista de élite...

Así que ahora he de ir un par de sesiones más y cuando acabe, hacer deporte. ¡Y entonces podré volver a ser Mary Poppins! Que no, que he aprendido la lección.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada